PEREGRINACIÓN A SANTIAGO 2010

CAMINO DE SANTIAGO 6ª ETAPA: LUGO - SARRIA - SAMOS - PORTOMARIN - MELIDE - CAÑONES DEL RIO SIL
9 - 12 OCTUBRE 2010

Salida de la Estación Sur de Autobuses de Méndez Alvaro a las 08:00 H.

LUGO
Está ceñido por 2130 m. de murallas romanas y 10 puertas de acceso. La iglesia de San Francisco, según la tradición, fue fundada por el santo de Asís al regreso de su peregrinación a Santiago En la catedral, construida en los siglos XII y XIII; destaca la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes.
SARRIA
Por su puente románico entraban los peregrinos. Además de la iglesia del Salvador, románico-gótica; posee el convento de la Magdalena, que antaño fue de la Orden de San Juan y hoy es atendido por los Mercedarios.
SAMOS
Posee una impresionante abadía benedictina, de moderna construcción, debido a que el primitivo edificio románico se quemó; su claustro es el más grande de España.
PORTOMARÍN
Fue encomienda de los templarios y parada importante del Camino de Santiago. El pueblo antiguo quedó sumergido bajo las aguas del embalse de Belesar
MELIDE Considerada como el centro geográfico de Galicia, guarda dos tesoros artísticos: iglesia de Sancti Spiritus, fundación franciscana de 1375 y el templo románico de Santa María de Melide, en cuyo interior conserva la mesa de altar románica. Tuvo un hospital construido en 1375, donde había 24 lechos para ser ocupados cada uno por dos personas.
VILAR DE DONAS
Tiene el antiguo convento de religiosas con fachada románica; en este templo recibían sepultura los caballeros de la orden de Santiago que morían en combate contra los sarracenos. Se conservan pinturas policromadas que representan a damas con vistosos tocados y, adosadas a las paredes, lápidas con los símbolos de diferentes gremios de la sociedad medieval.
CAÑONES DEL SIL
Pueden observarse desde cualquier lugar las enormes masas rocosas, agrestes, difícilmente suavizadas por la erosión y el cauce del Río Sil. También pueden apreciarse los imposibles viñedos plantados por los romanos en el Siglo I y, posteriormente, mimados por los monjes de los diferentes monasterios que dan nombre a esta zona de la geografía ourensana y lucense.
PRECIO: 345.- €
INCLUIDO PASEO EN CATAMARAN POR LOS CAÑONES DEL RIO SIL

PEREGRINACION A SANTIAGO DE COMPOSTELA
6 - 9 NOVIEMBRE

Salida de la Estación Sur de Autobuses de Méndez Alvaro a las 08:00 H.

Santiago de Compostela, final del Camino, es una ciudad monumental surgida sobre un castro del siglo IX. Es considerada la Jerusalén de Occidente. A la iglesia edificada por el rey Alfonso II y reedificada por Alfonso III, a la gran catedral construida desde finales del siglo XI, acuden peregrinos de todo el mundo. Detrás de la fachada del Obradoiro se levanta el prodigio del Pórtico de la Gloria, esculpido bajo la dirección del Maestro Mateo entre 1168 y 1188.
O Grove, está situado en la parte sur de la Ría de Arousa. Es una península unida a tierra, concretamente al municipio de Sanxenxo- por el istmo de A Lanzada..Su aventajada situación geográfica permite encontrar en el municipio gran variedad de playas orientadas a todos los vientos. También es posible disfrutar de unas bellas panorámicas desde los lugares más elevados del municipio, como por ejemplo desde el monte A Siradella.
Tuy, antigua Tyde, cabeza del reino suevo y una de las más importantes ciudades del antiguo Reino de Galicia. Su emplazamiento en la misma frontera con Portugal, del que la separan las aguas del Miño, la convirtió en punto de gran importancia histórica. La Catedral, de los siglos XII y XIII, ofrece un aspecto fortificado y pertenece al estilo de transición entre el románico y el gótico.

PRECIO: 275.- €
INCLUYE PASEO EN BARCO Y DEGUSTACION DE MEJILLONES EN ELGROVE

COMIENZO DE INSCRIPCIONES: 7 DE JUNIO

Más información e inscripciones en turismo, hoteles yresidencias. 5ª plta. tel. 91 447 30 00

CAMINO DE SANTIAGO 2010: CAMINO DE PEREGRINACIÓN CRISTIANA

La peregrinación a Santiago de Compostela, en la tradición de la Iglesia, es una parábola de la peregrinación de fe que el cristiano hace en la propia vida.Todo ser humano es un “homo viator", un hombre en camino. El nacimiento y la muerte marcan el punto de partida y la meta de su vida. Entre ambos extremos, el hombre debe descubrir y recorrer un camino para que al llegar a la meta de la muerte no se vea abocado a un abismo sin sentido; más aún, para que la vida misma no se convierta en un simple vagabundeo donde uno pierde energías, relaciones y esperanzas.

Para los cristianos el origen y la meta de la vida está iluminada por una certeza que brota de la propia experiencia de fe: “Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti” (S. Agustín). Y el camino que une ambos extremos está señalado por el testimonio que Jesús hace de sí mismo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí” (Jn 14,6).La parábola del camino de Santiago integra ambas experiencias. La peregrinación a Santiago tiene (como la vida misma) un origen y una meta, y transcurre por un camino que une ambos extremos.

- El punto de partida está marcado no sólo por el punto de salida geográfico del peregrino, sino también por su situación existencial (sus ilusiones y decepciones, sus realizaciones y heridas, sus esperanzas y fracasos).

- El punto de llegada está marcado no sólo por un destino situado en un punto geográfico, sino por un testimonio que es toda una propuesta de fe: la tumba del primer apóstol de Cristo que, al dar su vida, confiesa verazmente su fe en la Resurrección de su Señor. Desde este destino, el camino de Santiago está señalado por un determinado recorrido, por unas etapas, por unos lugares, por unas ciudades, por unos monumentos...; pero para que sea una auténtica peregrinación, este camino está marcado necesariamente por el propio camino que Santiago, uno de los hijos del Zebedeo, hizo tras las huellas de Cristo. Santiago fue apóstol porque previamente fue discípulo de Jesús. Santiago dio testimonio con la propia vida de la fe en Cristo resucitado, porque previamente, siguiendo a Jesús, saboreó lo que es la vida verdadera, la que procede sólo de Dios. Peregrinar a la tumba del apóstol Santiago en Compostela es hacer experiencia de vida cristiana, es identificarse con Cristo, al recorrer el camino de fe que la Iglesia peregrina ha señalado durante veinte siglos a partir del testimonio de los apóstoles.

Los paisajes, ciudades y monumentos religiosos, las instituciones y personas que acogen a los peregrinos, los peregrinos mismos son un testimonio de fe que, para entrar en plena sintonía con ellos, reclaman la fe de los que se acercan. Para que estas obras humanas y culturales de la fe no se conviertan en un mero esqueleto sin vida; para que quien peregrina experimente la misma Vida que testimonió el apóstol Santiago; para que uno confiese la fe ante la urna de Santiago, se llene de esperanza al contemplar el pórtico de la Gloria y de caridad al abrazar al apóstol, es preciso dejarse introducir en la vivencia cristiana del camino de Santiago.

El Año Santo compostelano es una gracia que la Iglesia ofrece a todos. Especialmente es una invitación a los que se encuentran fríos y distantes de la fe para volver de nuevo a la vida cristiana. Los que necesitan médico son los enfermos (Mt 9,12), y los que se encuentran perdidos tienen necesidad de encontrar al que cuida de todos (1Pd 2,35). La Indulgencia plenaria que la Iglesia ofrece este año, la alcanza el peregrino si al visitar la tumba del Apóstol ora y pide por las intenciones del Santo Padre, y si también recibe los sacramentos del perdón y la eucaristía (puede ser 15 días antes o después).

Por nuestra parte, en Hermandades, vamos a tratar de que cada una de las etapas, en este peregrinar hacía Santiago, procure una profunda experiencia espiritual a todos aquellos que participen. Cada grupo va a estar acompañado por un sacerdote y un guía. Ambos van a formar un equipo que va a tratar de conjugar la cultura con la fe, el arte con la espiritualidad. La Palabra de Dios será la luz que ilumine ese itinerario cultural para desentrañarlo como peregrinaje hacia la meta del sentido y de la fe. La oración y la celebración de los sacramentos serán las fuentes donde experimentar la vida que anuncian los monumentos del camino. Y el ambiente fraternal será el ámbito donde hacer experiencia de comunidad cristiana que peregrina hacia la casa del Padre.